Pediatríapara mi fue una corazonada de última hora, de la que no me arrepiento, aunque al principio me entraron dudas. Nunca había pensado en hacer esta especialidad pero unos días antes de la elección un compañero médico, al que aprecio mucho, me lo aconsejó. Comencé a darle vueltas a la cabeza, pero no sabía que hacer. Mi familia y mis amig@s estaban muy contentos con la idea y me "volvieron loca" con lo de ser pediatra yal final... aquí estoy.